Historia
Una facultad con mucha historia
La historia de la Facultad se remonta al establecimiento del Estudio General de Barcelona, primer nombre de la actual Universidad de Barcelona, por Alfonso el Magnánimo, en 1450. En los primeros momentos se impartieron estudios jurídicos, tanto de derecho común como de derecho canónico. En 1717, como consecuencia de la derrota de Cataluña en la guerra de Sucesión, Felipe V ordenó clausurar el Estudio General, que se trasladó a Cervera y no regresó a Barcelona hasta 1842. En 1845 se añadió la administración como tercera rama de los estudios jurídicos. En 1874 se inauguró oficialmente el edificio de la Universidad, del arquitecto Elies Rogent, que hoy en día conocemos como el Edificio Histórico de la plaza de la Universitat.
Después de la Guerra Civil, los decretos de 1944 y, sobre todo, el Plan de estudios de 1953 establecieron los contenidos y la metodología docente que formaron a varias generaciones de juristas catalanes. Tras cuarenta años de vigencia, se aprobó el Plan de estudios de 1992, que estructuró la carrera de Derecho en cinco años y dos ciclos, y se adscribieron nuevos estudios: Ciencias Políticas, Ciencias del Trabajo, Gestión y Administración Pública, Relaciones Laborales, Criminología y Política Criminal y de Investigación Privada. A esta oferta docente debe añadirse la ampliación de la oferta de cursos de posgrado y programas de doctorado en Derecho y Ciencia Política. Actualmente, los estudios se dividen en los grados en Derecho, Relaciones Laborales, Criminología, Ciencias Políticas y de la Administración, y Gestión y Administración Pública. Estos grados están plenamente implantados y adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior, a medida que, además, se ha ido ampliando la oferta de másteres oficiales.
La actual Facultad de Derecho, en la avenida Diagonal, se construyó en 1958 y recibió el Premio FAD de ese año en la categoría de arquitectura (primera edición del premio). Entonces la Facultad tenía diez aulas y unos doscientos alumnos de primer curso. Veinte años después, la cifra de alumnos de nuevo acceso se había multiplicado casi por diez. En 1996, el aumento de alumnos matriculados hizo realidad la construcción de un tercer edificio, que recibió el nombre del jurista Francisco Tomás y Valiente, asesinado por ETA el día 14 de ese mismo mes de febrero. A pesar de estas mejoras, debido a la reducción del número de estudiantes por grupo según los requisitos del Espacio Europeo de Educación Superior, ya es una realidad el nuevo edificio (aulario Solé Tura), situado junto al llamado Edificio Principal. Este edificio, dividido en cuatro bloques, ha permitido incorporar al centro al alumnado de todos los estudios.
Después de la Guerra Civil, los decretos de 1944 y, sobre todo, el Plan de estudios de 1953 establecieron los contenidos y la metodología docente que formaron a varias generaciones de juristas catalanes. Tras cuarenta años de vigencia, se aprobó el Plan de estudios de 1992, que estructuró la carrera de Derecho en cinco años y dos ciclos, y se adscribieron nuevos estudios: Ciencias Políticas, Ciencias del Trabajo, Gestión y Administración Pública, Relaciones Laborales, Criminología y Política Criminal y de Investigación Privada. A esta oferta docente debe añadirse la ampliación de la oferta de cursos de posgrado y programas de doctorado en Derecho y Ciencia Política. Actualmente, los estudios se dividen en los grados en Derecho, Relaciones Laborales, Criminología, Ciencias Políticas y de la Administración, y Gestión y Administración Pública. Estos grados están plenamente implantados y adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior, a medida que, además, se ha ido ampliando la oferta de másteres oficiales.
La actual Facultad de Derecho, en la avenida Diagonal, se construyó en 1958 y recibió el Premio FAD de ese año en la categoría de arquitectura (primera edición del premio). Entonces la Facultad tenía diez aulas y unos doscientos alumnos de primer curso. Veinte años después, la cifra de alumnos de nuevo acceso se había multiplicado casi por diez. En 1996, el aumento de alumnos matriculados hizo realidad la construcción de un tercer edificio, que recibió el nombre del jurista Francisco Tomás y Valiente, asesinado por ETA el día 14 de ese mismo mes de febrero. A pesar de estas mejoras, debido a la reducción del número de estudiantes por grupo según los requisitos del Espacio Europeo de Educación Superior, ya es una realidad el nuevo edificio (aulario Solé Tura), situado junto al llamado Edificio Principal. Este edificio, dividido en cuatro bloques, ha permitido incorporar al centro al alumnado de todos los estudios.
