Rectores de todo el mundo piden que la universidad lidere los retos del futuro

El IV Encuentro Internacional de Rectores Universia ha tenido lugar en Salamanca los días 21 y 22 de mayo.
El IV Encuentro Internacional de Rectores Universia ha tenido lugar en Salamanca los días 21 y 22 de mayo.
Institucional
(23/05/2018)

El IV Encuentro Internacional de Rectores Universia ha reunido en Salamanca durante los días 21 y 22 de mayo a seiscientos rectores de veintiséis países que representan a diez millones de estudiantes de universidades de todo el mundo. El encuentro, cuya celebración coincidía con el VIII Centenario de la Universidad de Salamanca, ha ofrecido un espacio de debate bajo el lema «Universidad, sociedad y futuro». Los asistentes han  profundizado en las claves de la universidad, su presente y su futuro inmediato, y han reflexionado sobre los profundos cambios de paradigma que condicionarán su papel en la sociedad y la economía del conocimiento.

El IV Encuentro Internacional de Rectores Universia ha tenido lugar en Salamanca los días 21 y 22 de mayo.
El IV Encuentro Internacional de Rectores Universia ha tenido lugar en Salamanca los días 21 y 22 de mayo.
Institucional
23/05/2018

El IV Encuentro Internacional de Rectores Universia ha reunido en Salamanca durante los días 21 y 22 de mayo a seiscientos rectores de veintiséis países que representan a diez millones de estudiantes de universidades de todo el mundo. El encuentro, cuya celebración coincidía con el VIII Centenario de la Universidad de Salamanca, ha ofrecido un espacio de debate bajo el lema «Universidad, sociedad y futuro». Los asistentes han  profundizado en las claves de la universidad, su presente y su futuro inmediato, y han reflexionado sobre los profundos cambios de paradigma que condicionarán su papel en la sociedad y la economía del conocimiento.

El debate se ha centrado en aspectos tan estratégicos como la aceleración de la innovación y la globalización, los cambios demográficos, la contribución de la investigación científica a la mejora de la calidad de vida, o la preparación de jóvenes y adultos para un mercado laboral más complejo y apenas predecible, entre otros, y ha puesto de manifiesto la gran responsabilidad que tienen las universidades en este contexto.

En la apertura del encuentro, la presidenta de Universia y de Banco Santander, Ana Botín, recordó que cada generación «reescribe el contrato social que regula las relaciones entre la universidad y la sociedad a la que sirve», un contrato que «incluye las contribuciones a la docencia, a la investigación y —cada vez más— a la innovación y el emprendimiento». Y declaró que «una de las funciones de la educación universitaria debe ser enseñar a aprender, es decir, ofrecer las herramientas que permitan al estudiante de hoy desarrollar nuevas habilidades y competencias que necesite en el futuro».

El rector de la UB, Joan Elias, intervino en el encuentro con un discurso titulado «La I+D en el Horizonte 2030: talento, responsabilidad ética y tecnologías disruptivas» y aseguró que la universidad «tiene la responsabilidad sobre una parte muy importante del talento de nuestras sociedades». «Tenemos —añadió— un porcentaje elevado de población en nuestras aulas y es ahí donde debemos actuar, desde el aula, y también desde el laboratorio». Además, Elias destacó que el talento debe ir íntimamente ligado con la responsabilidad ética y propuso que las universidades participen «de manera comprometida y liderando junto con otros actores los procesos de cambio necesarios para lograr los objetivos de la Agenda 2030 de desarrollo sostenible, bajo la premisa de estimular el talento entre nuestros estudiantes, así como la responsabilidad ética y la promoción de las tecnologías disruptivas».

El debate ha servido para constatar, por ejemplo, que es necesario flexibilizar y aplicar métodos educativos innovadores y repensar los procesos organizativos, administrativos y de sostenibilidad, así como crear alianzas, cursos y certificaciones con empresas de diferentes industrias; nuevos y alternativos modelos de certificación e integración con plataformas globales; ofertas formativas híbridas y programas de capacitación y actualización en el lugar de trabajo, en el marco de una formación adaptada a las necesidades del estudiante y que se extiende a lo largo de la vida. Igualmente se ha señalado la necesidad de nuevas titulaciones, en especial aquellas relacionadas con las ciencias computacionales, la inteligencia artificial, la ciencia de datos y la tecnología, en paralelo con un mayor énfasis en la educación humanística, así como en las competencias transversales de los estudiantes. Así se ha reflejado en la Declaración de Salamanca, el documento que recoge las principales conclusiones de las dos jornadas de debate y reflexión.

El encuentro de Salamanca da continuidad al de Río de Janeiro (Brasil, 2014), Guadalajara (México, 2010) y Sevilla (España, 2005). Estos encuentros tienen el respaldo de Banco Santander, la empresa que más invierte en apoyo a la educación en el mundo (Informe Varkey/UNESCO-Fortune 500), que mantiene cerca de 1.300 acuerdos de colaboración con universidades e instituciones académicas de veintiún países a través de Santander Universidades, y agrupa a más de 1.300 instituciones académicas iberoamericanas a través de Universia.