Maestras jubiladas voluntarias apoyarán el aprendizaje del catalán en educación infantil

Este mes de enero se pone en marcha el proyecto Apel·les Infantil, con el que maestras jubiladas voluntarias apoyan a niños de cuatro y cinco años en la adquisición de la lengua catalana, directamente en las escuelas. La iniciativa está apoyada por el Instituto de Desarrollo Profesional de la Universidad de Barcelona y de Òmnium Cultural Eixample.

Este mes de enero se pone en marcha el proyecto Apel·les Infantil, con el que maestras jubiladas voluntarias apoyan a niños de cuatro y cinco años en la adquisición de la lengua catalana, directamente en las escuelas. La iniciativa está apoyada por el Instituto de Desarrollo Profesional de la Universidad de Barcelona y de Òmnium Cultural Eixample.
Apel·les Infantil nace después de diez años de funcionamiento del proyecto «Apel·les: acompañamiento para el éxito de la lectura y la escritura», enfocado al ciclo inicial de primaria. La nueva iniciativa responde a la necesidad de iniciar este trabajo en las primeras etapas educativas para sentar las bases para la alfabetización.
La etapa de educación infantil es clave para la adquisición de la lengua oral y el desarrollo de las habilidades comunicativas. El proyecto busca potenciar estas habilidades a partir de un acompañamiento personalizado que permita a los niños expresar ideas y emociones, escuchar con atención y disfrutar del catalán como lengua de relación y comunicación. De esta forma, se quieren crear bases sólidas que permitan a los niños iniciar el aprendizaje de la lectura y la escritura con un dominio más rico de la lengua oral.
Las maestras voluntarias acuden a las aulas una vez por semana y ofrecen apoyo directo y personalizado a los niños. Les aportan su experiencia pedagógica y su sensibilidad educativa, explica Dolors Ferrer, coordinadora del proyecto. «Vamos a ayudar al trabajo que se hace en el aula».
En el proyecto Apel·les participan más de cuarenta voluntarias, que acompañan a un total de 1.400 alumnos de una treintena de escuelas de Barcelona y sus cercanías. En el caso concreto de Apel·les Infantil, participan siete voluntarias que se reparten entre cuatro escuelas. «De momento empezamos en la etapa infantil en estos centros como experiencia piloto, que después puede ampliarse», explica Ferrer.
La presentación de Apel·les Infantil tuvo lugar el miércoles 14 de enero en el Edificio Histórico de la UB. Participaron el consejero de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila; el director del Instituto de Desarrollo Profesional de la UB, Ernest Pons; la presidenta de Òmnium Cultural Eixample, Mercè Saura, y la coordinadora del programa, Dolors Ferrer. El acto incluyó una ponencia sobre el rol de los maestros en la educación lingüística en la etapa infantil, a cargo de Montserrat Fons, maestra y doctora en Filosofía y Ciencias de la Educación, y una mesa redonda con voluntarias y profesorado de escuelas que participan en el proyecto.