Una mayoría abrumadora aprueba el Estatuto que abre una nueva forma de entender la universidad

El Estatuto ha obtenido un gran apoyo.
El Estatuto ha obtenido un gran apoyo.
Noticia | Institucional
(26/11/2025)

La Universidad de Barcelona ha vivido hoy una jornada histórica con la aprobación del nuevo Estatuto por parte del Claustro universitario. El texto sienta las bases en la transformación de la UB de acuerdo con los retos del siglo xxi, y la prepara para afrontar el futuro con las máximas garantías. El nuevo articulado ha recibido el voto favorable de 156 claustrales, 6 han votado en contra y 6, en blanco. Ahora, el Estatuto debe obtener el aval del Gobierno de la Generalitat de Cataluña para entrar en vigor.

El Estatuto ha obtenido un gran apoyo.
El Estatuto ha obtenido un gran apoyo.
Noticia | Institucional
26/11/2025

La Universidad de Barcelona ha vivido hoy una jornada histórica con la aprobación del nuevo Estatuto por parte del Claustro universitario. El texto sienta las bases en la transformación de la UB de acuerdo con los retos del siglo xxi, y la prepara para afrontar el futuro con las máximas garantías. El nuevo articulado ha recibido el voto favorable de 156 claustrales, 6 han votado en contra y 6, en blanco. Ahora, el Estatuto debe obtener el aval del Gobierno de la Generalitat de Cataluña para entrar en vigor.

El nuevo texto se ha trabajado intensamente durante más de dieciocho meses, a lo largo de un proceso ordenado en cinco fases profundamente participativo. Una comisión formada por representantes del PTGAS, del PDI y del estudiantado ha trabajado su articulado, así como las enmiendas y los comentarios que ha aportado toda la comunidad. 

La LOSU (2023) impone a las universidades la aprobación de un estatuto nuevo, y la Universidad de Barcelona, con la aprobación de este texto, no solo da cumplimiento al mandato legal, sino que aprovecha para dar un paso adelante en las misiones que tiene encomendadas: más allá del binomio clásico de docencia e investigación, la transferencia, la innovación y la divulgación alcanzan una nueva envergadura. 
 
El rector de la Universidad de Barcelona, Joan Guàrdia, ha recordado al profesor Jordi Solé Tura, y ha comparado su pensamiento sobre el derecho constitucional con el proceso de redacción del nuevo Estatuto: «Definir una norma no consiste siempre en aceptar todos sus elementos, pero implica trabajar solidariamente, mirando por el bien común y preservando los derechos fundamentales. Hoy hemos aprobado un texto que es la más alta expresión de lo que significa la autonomía universitaria». Ha añadido que el Estatuto abre una nueva forma de entender la universidad y de hacer cosas que no se habían hecho antes: «Hemos hecho un estatuto muy diferente al resto de los estatutos universitarios, un ejercicio merecido de tolerancia y responsabilidad». En la misma línea, la vicerrectora de Organización y Gobernanza, Elena Lauroba, ha señalado que el texto aprobado «puede ayudar a cumplir las misiones encomendadas a la universidad en un tiempo de incertidumbre y de convulsiones».  

Docencia e investigación, las joyas de la corona 

La docencia, buque insignia de la universidad, se ve reforzada por el Estatuto, que reconoce la presencialidad de la Universidad de Barcelona como elemento identificador, pero que, a la vez, la abre a sistemas híbridos de aprendizaje con el objetivo de llegar a un número más elevado de estudiantes e internacionalizar al alumnado.  

En cuanto a la investigación —y de acuerdo con la definición de la Universidad de Barcelona como una universidad intensiva en investigación, lo que avala que esté al frente de los principales rankings internacionales—, el Estatuto ordena la investigación atendiendo a los diferentes actores que intervienen, visibilizando a los departamentos y reconociendo el papel de las facultades y de institutos de investigación en el desarrollo de políticas estratégicas que conduzcan a consolidarse y fortalecerse dentro de la universidad.  

Una comunidad universitaria unitaria y diversa 

El nuevo articulado remarca que la fuerza principal de la universidad radica en su comunidad. Por ello, regula su esencia en un título único que recoge los derechos, deberes e intereses comunes en un primer capítulo, para analizar después las especificidades de cada colectivo en un capítulo concreto. El Estatuto define como miembros de la UB al alumnado, al personal académico y técnico, al de gestión y al de administración y servicios. A continuación menciona a otros miembros de la comunidad universitaria, con una referencia expresa a Alumni y al Ateneo, así como a las personas a las que se ha conferido un doctorado honoris causa. Finalmente, se mencionan a aquellos colectivos con los que la UB mantiene vínculos especiales, como el estudiantado matriculado en los centros adscritos o en formaciones del Grupo Universidad de Barcelona y su personal, el de entidades con las que mantiene relaciones intensivas de investigación o el colectivo de personas colaboradoras docentes.  

El PTGAS gana peso 

Como novedad relevante, aumenta la representación del personal técnico, de gestión y de administración y servicios (PTGAS) en los órganos de gobierno de la universidad y en la elección de rector. De este modo, el peso de este colectivo se eleva del 10% al 14%. Se prevé también la elaboración de un futuro estatuto del PTGAS que recoja los derechos y deberes y otros aspectos, como la configuración de su carrera laboral.  

Por otro lado, se refuerzan los valores de la institución, y su materialización en los principios rectores, así como el comportamiento que debe regir a sus miembros. Concretamente, se subraya el papel de la ética —y la integridad— en la investigación y el papel de la Unidad de Igualdad, Diversidades e Inclusión como unidad básica.  

Una nueva vía para resolver conflictos internos 

El Estatuto también reconoce los «mecanismos adecuados de resolución de controversias» (MASC) como vía ordinaria para gestionar los conflictos internos. Ello implica ofrecer a la comunidad universitaria la posibilidad de resolver los desacuerdos mediante la mediación u otros procedimientos alternativos. Es un instrumento para facilitar una convivencia saludable y el respeto entre los miembros de la universidad mediante herramientas que prioricen el diálogo y el acuerdo entre las partes implicadas.  

Finalmente, el Estatuto sienta las bases de una gobernanza que garantizará un funcionamiento más eficiente y remarca como claves los principios de integridad, buen gobierno, transparencia y rendición de cuentas. Como uno de los objetivos es mejorar la agilidad del Consejo de Gobierno, se crea una comisión de reglamento y funcionamiento interno, de carácter técnico y presidida por el secretario general, que se reunirá cada mes para aprobar los convenios y los reglamentos de los centros y otras estructuras. También reconoce al Grupo UB, integrado por fundaciones plenamente consolidadas y otros tipos de entidades instrumentales que actúan bajo los valores y los principios que se enuncian en el Estatuto.  


Galería multimedia

El rector Joan Guàrdia, durante su intervención.

Imagen de la sesión celebrada hoy.