La implantación de aulas de docencia híbridas transforma el aprendizaje en la Universidad de Barcelona

Clase realizada en el aula de la Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación.
Clase realizada en el aula de la Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación.
Reportaje | Tecnología | Docencia
(19/06/2024)
Impulsar la digitalización en la universidad es una de las prioridades para mejorar el sistema de educación superior y garantizar el efectivo cumplimiento de las funciones de la universidad. La pandemia de la COVID-19 aceleró un debate que avanzaba a una velocidad inadecuada hasta entonces en las universidades: ¿cómo integrar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en unas instituciones donde la docencia es presencial sin alterar esta concepción? El Plan Unidigital, impulsado por el Ministerio de Universidades con 142 millones de euros procedentes de los fondos NextGeneration, se proponía «desarrollar proyectos estratégicos en el ámbito de la innovación educativa» de la universidad española. Uno de ellos ha sido Digapren, que ha consistido en desplegar nueve aulas de docencia híbrida en diferentes centros de la Universidad de Barcelona. 
Clase realizada en el aula de la Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación.
Clase realizada en el aula de la Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación.
Reportaje | Tecnología | Docencia
19/06/2024
Impulsar la digitalización en la universidad es una de las prioridades para mejorar el sistema de educación superior y garantizar el efectivo cumplimiento de las funciones de la universidad. La pandemia de la COVID-19 aceleró un debate que avanzaba a una velocidad inadecuada hasta entonces en las universidades: ¿cómo integrar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en unas instituciones donde la docencia es presencial sin alterar esta concepción? El Plan Unidigital, impulsado por el Ministerio de Universidades con 142 millones de euros procedentes de los fondos NextGeneration, se proponía «desarrollar proyectos estratégicos en el ámbito de la innovación educativa» de la universidad española. Uno de ellos ha sido Digapren, que ha consistido en desplegar nueve aulas de docencia híbrida en diferentes centros de la Universidad de Barcelona. 

Tal y como afirma la vicerrectora de Política Docente, Concepció Amat, «la modificación de los espacios de aprendizaje y la incorporación de las nuevas tecnologías en la Universidad amplían las posibilidades: principalmente, la asunción de metodologías activas de aprendizaje que estimulan la interacción entre alumno y profesor». «En ningún caso hablamos de la sustitución del profesor o de la implantación de la docencia en línea; se trata de complementar la docencia presencial de la universidad con herramientas digitales que introducen nuevas formas de aprendizaje», apunta Amat. 

En este sentido, las aulas para el aprendizaje híbrido y activo (HALC en inglés) suponen un punto y aparte en la docencia en la universidad: permiten un aprendizaje más colaborativo entre los profesores y los alumnos, posibilitan que parte de los estudiantes no estén físicamente en el aula, lo que es especialmente útil en programas internacionales compartidos con otras universidades —como sería el caso de la CHARM-EU—, y son un espacio idóneo para la incorporación de nuevas metodologías docentes basadas en inteligencia artificial o realidad virtual, entre otros. 

Con una financiación de más de 600.000 euros, el proyecto DIGAPREN ha supuesto un hito en el proceso de transformación digital de la Universidad. Así lo reconoce Marga Bonmatí, vicegerenta de Transformación Digital, Datos y TIC de la Universidad de Barcelona: «Los resultados son extremadamente satisfactorios. Las nuevas tecnologías nos permiten superar la docencia tradicional unidireccional, de profesores a alumnos y virar hacia un aprendizaje más en equipo y más transversal». 

Impacto de las aulas híbridas en la UB 

Las nueve aulas híbridas están instaladas en las facultades de Química, Biología, Matemáticas e Informática, Derecho, Información y Medios Audiovisuales, Farmacia y Ciencias de la Alimentación, Psicología, Educación y Medicina y Ciencias de la Salud en el Campus Bellvitge. Se calcula que unos 5.000 alumnos utilizarán estas aulas de docencia híbrida cada año. En cuanto a las asignaturas que se pueden adaptar a este nuevo método de aprendizaje, la vicerrectora Amat destaca las siguientes tipologías: «El abanico de posibilidades es muy amplio: el aula híbrida es un recurso muy útil para asignaturas de másteres y programas internacionales, donde el plan de estudios se distribuye entre distintas universidades, así como en asignaturas que forman parte de programas Erasmus Plus». Sin embargo, Amat señala que el aula híbrida puede aplicarse a asignaturas más convencionales «en las que todos los estudiantes están en el mismo espacio físico». En este caso, «son los aspectos didácticos los que toman todo el protagonismo dentro del aula», añade. 

La formación es un aspecto esencial para que los procesos de digitalización, como la adopción de aulas digitales, sea exitoso. Tal y como apunta la vicerrectora Amat, el acompañamiento al docente es constante desde hace tiempo en la UB: «El Instituto de Desarrollo Profesional organiza cursos de formación dirigidos a nuestro Personal Docente e Investigador con el objetivo de que aprovechen al máximo las nuevas tecnologías digitales para su aplicación a las metodologías docentes, así como la Oficina Técnica de Proyectos y Servicios Docentes, con un rol orientador en la innovación docente». 

Con una financiación de más de 600.000 euros, el proyecto DIGAPREN ha supuesto un hito en el proceso de transformación digital de la Universidad.

Un ejemplo de caso de éxito que ilustra la perfecta simbiosis que puede alcanzarse entre el binomio nuevas tecnologías e innovación docente es la asignatura Fisiología y Fisiopatología II que se imparte en el segundo curso del grado en Farmacia. La utilización del aula híbrida en esta asignatura es una novedad reciente que ya ha cautivado al profesorado que lo imparte y a los estudiantes que participan, como puede comprobarse en este vídeo. 

Para finalizar y en clave de futuro, Amat apuesta por extender un proyecto que se ha convertido en exitoso: «Idealmente, cada centro debería disponer al menos de un aula híbrida. Los resultados nos indican que la interacción que conseguimos en el espacio de aprendizaje impacta positivamente en la mejora del conocimiento por parte del alumnado». 


Galería multimedia

Aula para el aprendizaje híbrido y activo

Permiten un aprendizaje más colaborativo entre los profesores y los alumnos.

Aula para el aprendizaje híbrido y activo

Un momento de la asignatura Fisiología y Fisiopatología II, que se imparte en el segundo curso del grado en Farmacia.