COP30: los intereses petroleros vuelven a bloquear la acción climática, pero algunos países buscan alternativas

27/11/2025
Jordi Roca Jusmet Catedrático de Economía | Facultad de Economía y Empresa

Jordi Roca Jusmet Catedrático de Economía

Facultad de Economía y Empresa

Una vez finalizada la última cumbre climática de las Naciones Unidas (COP30), celebrada entre el 10 y el 22 de noviembre en Belém (Brasil), es hora de hacer balance. Si bien el evento no ha resultado en ningún avance significativo hacia la mitigación del calentamiento global o la financiación climática, sí nos ha dejado un resultado positivo: algunos países han tomado la iniciativa de comenzar una hoja de ruta para abandonar los combustibles fósiles. 

Esta cumbre ha resultado novedosa por dos razones relacionadas entre sí. La primera es que, en contraste con las tres conferencias anteriores, blindadas represivamente, las calles de Belém se llenaron de indignación. Decenas de miles de manifestantes, con gran presencia de población indígena, se congregaron reclamando “«justicia ambiental”. ». No solo se refieren a las consecuencias del cambio climático, también buscan proteger su territorio y su vida frente a las actividades de extracción de petróleo. 

La segunda razón es que por primera vez se ha visibilizado con fuerza la necesidad de abandonar los combustibles fósiles. A pesar de ser las protagonistas del cambio climático, el abandono de estas fuentes de energía ha estado ausente en las decisiones de las cumbres. Únicamente el documento final de la COP28 de 2023 mencionó un inconcreto propósito de “una transición para dejar atrás los combustibles fósiles”«una transición para dejar atrás los combustibles fósiles». Una intención que desapareció en la COP29 por la presión sobre todo de Arabia Saudita. 

Este artículo ha sido originalmente publicado en The Conversation