Ciencia ciudadana para elaborar el mapa del calor extremo en los barrios

Los episodios de calor extremo son cada vez más frecuentes, largos e intensos en las ciudades del sud de Europa. Además, se sabe que la temperatura puede cambiar significativamente entre espacios urbanos muy cercanos, y que hay barrios más vulnerables que otros por sus características. Lo que no se conoce es la variación térmica en resolución muy alta en cuanto a calles, ni cómo perciben el calor algunos colectivos específicos que viven en el vecindario. Un nuevo proyecto apela a la colaboración ciudadana para identificar, en barrios concretos, los espacios públicos urbanos —plazas, calles, parques, etc.— más expuestos al calor extremo en el área metropolitana de Barcelona, y para proponer estrategias que puedan mitigar sus efectos. El trabajo quiere cubrir una variedad importante de barrios con alta vulnerabilidad ante episodios de calor extremo, y contar con la participación de los colectivos más afectados, de un modo sin precedentes a nivel mundial.

Los episodios de calor extremo son cada vez más frecuentes, largos e intensos en las ciudades del sud de Europa. Además, se sabe que la temperatura puede cambiar significativamente entre espacios urbanos muy cercanos, y que hay barrios más vulnerables que otros por sus características. Lo que no se conoce es la variación térmica en resolución muy alta en cuanto a calles, ni cómo perciben el calor algunos colectivos específicos que viven en el vecindario. Un nuevo proyecto apela a la colaboración ciudadana para identificar, en barrios concretos, los espacios públicos urbanos —plazas, calles, parques, etc.— más expuestos al calor extremo en el área metropolitana de Barcelona, y para proponer estrategias que puedan mitigar sus efectos. El trabajo quiere cubrir una variedad importante de barrios con alta vulnerabilidad ante episodios de calor extremo, y contar con la participación de los colectivos más afectados, de un modo sin precedentes a nivel mundial.
¿Cómo afecta el calor extremo a la ciudadanía?
«El nuevo proyecto involucra grupos diferentes, en cuanto a edad y perfiles de un barrio, y, con mapas, identificamos los espacios más relevantes según su punto de vista. Desplegamos la misma estrategia en barrios evaluados como de alta vulnerabilidad según las características urbanísticas y socioeconómicas», detalla Josep Perelló, miembro del departamento de Física de la Materia Condensada y del Instituto de Sistemas Complejos de la UB (UBICS).
«El calor no nos afecta a todos por igual, ni tampoco lo vivimos del mismo modo en todos lados», continúa Isabelle Bonhoure, miembro del grupo OpenSystems y coordinadora del proyecto Crónicas del calor. «Por eso, el vecindario y sus preocupaciones sociales están en el centro de la investigación que desplegará este proyecto. Queremos documentar el calor extremo en el espacio público y en la microescala, mediante paseos térmicos con el vecindario y teniendo siempre presente su conocimiento del territorio como usuarios del espacio público».
Paseos térmicos, sensores y soluciones
Crónicas del calor se lleva a cabo con la colaboración de doce entidades, como bibliotecas, ateneos, centros educativos, grupos de vecinos y ONGs. El proyecto reunirá a más de trescientas personas en cinco territorios y cuatro municipios. Concretamente, el barrio del Congrés i els Indians y el de Sant Pere, Santa Caterina y la Ribera, en Barcelona; el barrio de Collblanc y la Torrassa, en l’Hospitalet de Llobregat, y los municipios de Sant Vicenç dels Horts y Montcada i Reixac.
El calendario de actividades incluye talleres presenciales con todos los participantes para identificar los espacios urbanos públicos más relevantes con relación a sus usos sociales. También se harán «paseos térmicos» en distintas áreas, para mediar la temperatura con sensores y valorar la sensación de calor y el confort térmico percibido por los grupos participantes en estos espacios y en las calles en general, tal como se hace en otras ciudades del mundo. Los resultados, basados en combinar temperaturas geolocalizadas y la percepción del calor, serán finalmente interpretados colectivamente, para diagnosticar el problema con más precisión y proponer soluciones basadas en evidencias científicas.
La primera campaña se inicia este mayo, y se desplegará en las fases de identificación de espacios (del 21 al 25 de mayo), las medidas colectivas (del 27 de mayo al 1 de junio) y la interpretación colectiva de los datos (del 3 al 8 de junio). La segunda campaña, que se llevará a cabo del 1 al 19 de julio, seguirá el mismo modelo de actividades. Durante el mes de noviembre, tendrá lugar una jornada final en la que se presentarán todos los resultados y las propuestas de mejora en el ámbito urbano.
Crónicas del calor (proyecto PCI2022-132996) forma parte del proyecto europeo OPUSH, que se pone en práctica en colaboración con el proyecto europeo SENSE.STEAM, y recibe financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades mediante la Agencia estatal de Investigación (MICIU/AEI/10.13039/501100011033) y los fondos de la Unión Europea NextGeneration EU del Plan de recuperación, transformación y resiliencia.

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